(09.12.2025) MusicaClasica – Reseña de Pablo A. Lucioni
Una interpretación sólida y cinematográfica de «Alexander Nevsky». La primera parte se dedicó íntegramente a la cantata «Alexander Nevsky», de Serguéi Prokófiev, una obra de dimensiones épicas y de compleja arquitectura coral y orquestal. La dirección de Venezi demostró madurez: el fraseo adquirió una respiración amplia, el equilibrio entre los planos fue cuidadoso y la narrativa sonora avanzó sin brusquedades, dosificando el efectismo al que la partitura puede invitar. El número V, «La batalla sobre el hielo», extenso y con un carácter rítmico más palpitante, mostró una notable integración y trabajo en grupo, destacándose lo que se logró con los instrumentos de madera en los desafíos contrapuntísticos de velocidad que establece Prokófiev. En el bloque verista, y nuevamente con Venezi al frente, el Intermezzo de Cavalleria rusticana y el célebre «Regina coeli… Inneggiamo» permitieron que las cuerdas brillaran en las frases envolventes y líricas de la orquesta. Junto al coro, en el papel de Santuzza, Guadalupe Barrientos aportó también su toque de angustia y devoción para realzar el momento dramático del coro de Pascua. El coro de la «Kermesse» de Fausto aportó un momento de colorido y dinamismo, antes de que la velada culminara con una tradicional y esperada interpretación de la Marcha triunfal de Aida. Aquí, el Colón sonó como el Colón: amplitud sonora, brillo y una contundencia coral que recordó las mejores épocas del teatro. La obra fuera de programa fue el infaltable «Va, pensiero», del Acto III de Nabucco: una versión sobria, de fina factura musical.
